50 AÑOS DE LA COLECCIÓN NACIONAL DE MAMÍFEROS

 Fernando A. Cervantes y Bernardo Villa Ramírez

(Ciencia y Desarrollo, 133/134:64-71)

 

INTRODUCCIÓN

Las colecciones científicas del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México se cuentan entre las más antiguas, grandes e importantes de México. Estas colecciones biológicas denominadas nacionales incluyen las colecciones zoológicas, el herbario nacional, un Jardín Botánico, un invernadero y los acervos especiales y de referencia de las estaciones biológicas de campo en Los Tuxtlas, Veracruz y en Chamela, Jalisco (Lot Helgueras, 1995). Las colecciones zoológicas y sus siglas, en paréntesis, corresponden a la Colección Nacional de Acaros (CNAC), la Colección Nacional de Anfibios y Reptiles (CNAR), la Colección Nacional de Aves (CNAV), la Colección Nacional de Carcinología (CNCR), la Colección Nacional de Insectos (CNIN), la Colección Nacional de Helmintología (CNHE), la Colección Nacional de Mamíferos (CNMA), la Colección Nacional de Moluscos (CNMO) y la Colección Nacional de Peces (CNPE).

La Colección Nacional de Mamíferos (CNMA) es uno de los acervos mastozoológicos más importantes del país y de América Latina (Fig. 1). Su objetivo principal es apoyar las labores de investigación científica, docencia y difusión de la cultura en el área del estudio de los mamíferos silvestres o Mastozoología, así como preservar y poner a disposición de la comunidad científica el inventario nacional de los mamíferos mexicanos. Su tradición y aportaciones a la investigación científica han sido reconocidas a nivel nacional e internacional. Recientemente, recibió un certificado de acreditación por parte de la "American Society of Mammalogists", que forma parte de la "Association of Systematics Collections". Esta distinción se otorga, previa evaluación, a la colección de mamíferos de cualquier parte del mundo que reúna el nivel internacional de estándares de calidad de trabajo o "curación" establecidos por esa organización.

La CNMA fue establecida formalmente hace ya medio siglo, durante la difícil etapa de la posguerra (Cervantes, 1993). Desde entonces, por las características del material que aloja se ha convertido en una fuente de consulta obligada para todo interesado en el conocimiento de los mamíferos silvestres mexicanos. Esta colección es la mas grande del país y cuenta con alrededor de 40,000 ejemplares catalogados, cuya información se encuentra almacenada y organizada en una base de datos. Adicionalmente cuenta con mas de 700 ejemplares en espera de su curación y catalogación. Cabe destacar que la CNMA es la colección mastozoológica que el gobierno de México ha designado para que los usuarios de permisos de colector científico depositen obligatoriamente un porcentaje del producto de sus colectas de campo.

 

ORIGEN Y DESARROLLO

El inicio de la CNMA se remonta a mediados de los años treinta en la antigua Casa del Lago, en Chapultepec, sede del entonces Instituto de Biología, UNAM. En ese momento se contaba solamente con un reducido número de pieles preservadas de roedores, que aún conservaban el cráneo, y que se encontraban abandonadas en una vitrina. Ese material provenía de Baja California y otras regiones del norte del país y había sido heredado de la desaparecida Comisión Geográfica Exploradora. Los primeros ejemplares destinados específicamente para la CNMA fueron murciélagos que se preservaron en formol al 10% y que fueron recolectados por Bernardo Villa Ramírez en Guerrero, alrededor de 1938. Con el continuo desarrollo de estas actividades, el número de ejemplares de la incipiente CNMA fue aumentando con el paso de los años, con la diferencia de que posteriormente los ejemplares se conservaron en alcohol al 70%. A partir de 1943, sin embargo, los especímenes ya se prepararon en piel y cráneo, por separado, la forma convencional actual para su estudio científico.

Entre 1945 y 1947, el material en líquido preservativo se extravió, mientras que los ejemplares en piel fueron transferidos al Museo de Historia Natural del Chopo, incluyendo ejemplares tipo (tipo es el ejemplar que se selecciona para describir por primera vez una especie y darlo a conocer a la ciencia). En consecuencia, el acervo mastozoológico acumulado hasta ese momento perdió la mayoría de su material, aproximadamente 1,500 ejemplares, entre ellos material tipo, y quedó solamente un número reducido de ejemplares en la colección. En 1947 se comenzó a acumular nuevamente material en el acervo, de modo que las cajas de cartón y las vitrinas heredadas de la antigua Dirección de Estudios Biológicos fueron insuficientes para su alojamiento. Es entonces cuando se construyó la primera caja de madera para hospedar el material y se inició la catalogación del mismo. Un 20 de Marzo del mismo año marca el inicio formal de la CNMA del Instituto de Biología, UNAM.

La continua actividad de investigaciones de campo aceleró rápidamente el número de ejemplares colectados y depositados en la colección hasta más de un millar. En 1954 la colección se mudó de local, junto con la dependencia, a las instalaciones que ahora ocupa el Instituto de Investigaciones Biomédicas en Ciudad Uiversitaria. No es sino hasta principios de los años sesenta cuando la CNMA adquiere su crecimiento más acelerado y su mejor forma hasta ese momento; el número de ejemplares había crecido hasta 7,000. En 1963, el nombre de nuestra colección figura, por primera vez, junto al de las reconocidas para Norteamérica y es reconocido por la organización académica internacional de mayor prestigio en el área del estudio de los mamíferos, la "American Society of Mammalogists".

El siguiente cambio de domicilio fué a las instalaciones actuales, también en Ciudad Universitaria, en 1972, lo cual permitió a la colección contar con áreas especializadas y un espacio físico considerable. El número de ejemplares, entonces, había ascendido hasta aproximadamente 14,000. A mediados de esa década la participación de personal académico distinguido impulsó considerablemente la colección y la colocó como una de las mejores de Latinoamérica. Para los inicios de los años ochenta, con ya más de 19,000 especímenes, los esfuerzos principales se dirigieron hacia la exploración selectiva de localidades, la colecta selecta de ejemplares, la conservación de estructuras reproductivas, acopio de fotografías y rastros en moldes de yeso. Desde el inicio de la década de los noventas, el trabajo de la CNMA se ha orientado hacia la reorganización del acervo mastozoológico, la modernización de sus instalaciones, la creación de una colección periférica de tejidos congelados, la difusión de sus actividades, el mejoramiento de la atención a usuarios y a reforzar la elaboración del inventario nacional de mamíferos. Paralelamente, durante este período se ha fortalecido el trabajo sobre especies endémicas, especies en peligro, mamíferos en áreas naturales protegidas y las especies plaga.

 

PERSONAJES

Muchas personas han participado del trabajo en la CNMA a lo largo de su existencia. Sin embargo, hay algunas que han figurado como elementos importantes en la vida de la misma. El personaje central de la colección ha sido, sin duda, el investigador emérito nacional Bernardo Villa Ramírez. El fundó la colección y es el responsable primario del crecimiento y evolución de la misma. Actualmente, el continúa asociado a este acervo.

Aurelio Málaga Alba, consultor de la Oficina Sanitaria Panamericana, oficina regional con sede en México, contribuyó de manera significativa en la realización de los trabajos de campo con la CNMA para obtener material de murciélagos (particularmente vampiros) de México, Argentina y Brasil. Similarmente, William H. Wimsat, de la Cornell University, New York, E.U.A., contribuyó significativamente al trabajo de la CNMA en apoyo al conocimiento de la biología de los murciélagos, con énfasis en la fisiología y reproducción de los vampiros.

Una figura que trabajó brillantemente en los inicios de la CNMA fué Paulino Rojas Mendoza, quien durante los años cincuenta contribuyó significativamente al crecimiento del acervo mastozoológico. Posteriormente, destaca la participación notable de Ticul Alvarez Solórzano, que durante la década de los sesenta contribuyó al crecimiento y organización de la CNMA. Otra persona que impulsó significativamente el avance de esta colección fué José Ramírez Pulido, pues durante casi una década (hasta 1974) produjo resultados significativos en la investigación mastozoológica. Arturo Jiménez Guzmán, fundador y actualmente responsable de la Colección Mastozoológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, trabajó intensamente para el incremento del número de ejemplares de la CNMA a fines de los años sesenta. Por su parte, Antonio Martínez Guerrero y William López-Forment se destacaron por su dedicación en la tarea de recolectar especímenes durante sus investigaciones de campo. Con su participación, la mayoría de los ejemplares de especies medianas y grandes de la CNMA fueron adquiridos a fines de la década de los 60s y hasta mediados de los 70s (Fig. 2).

Recientemente, se han distinguido Cornelio Sánchez Hernández y Beatriz Villa-Cornejo por sus actividades de colecta e investigación. Junto con Víctor Sánchez-Cordero y Guillermina Urbano Vidales han beneficiado considerablemente la calidad y cantidad del material mastozoológico de la CNMA.

 

ACONTECIMIENTOS NOTABLES

Los acontecimientos notables que han sucedido en la CNMA han sido varios, entre los cuales vale la pena destacar algunos. La visita del Dr. Raymond E. Hall, de la Universidad de Kansas, a nuestra dependencia en 1943 marca una etapa trascendental en el desarrolllo de la CNMA. Cuando él llegó aquí, introdujo por primera vez en nuestro país la preparación de ejemplares de mamíferos en piel y cráneo por separado y el desarrollo sistemático y ordenado de catálogos y notas de campo. Las nuevas técnicas aprendidas permitieron dar un giro completo a la organización y mantenimiento de la incipiente CNMA. En 1947, a su regreso de la Universidad de Kansas, Bernardo Villa Ramírez implantó oficialmente ese método de trabajo, el cual continúa siendo el mismo hasta nuestros días. Derivado de esta interacción, un sustancial apoyo económico procedente de la Universidad de Kansas para la CNMA permitió generar el libro "Mamíferos del Valle de México", que sintetizó la información contenida hasta ese momento en la CNMA.

Otro acontecimiento significativo para la colección se presentó en 1962, cuando la Oficina Sanitaria Panamericana otorgó una beca a la CNMA para la investigación de las relaciones entre el virus de la rabia y los murciélagos de México. Aunque el objetivo principal fueron los murciélagos, se desarrolló un trabajo de campo intenso para colectar cualquier otro tipo de mamífero (Fig. 3). De este proyecto se derivó poco después la publicación del libro "Murciélagos de México". La Sección Mastozoológica, como se nombraba a la CNMA entonces, produjo resultados como la elaboración de una vacuna antirrábica que no llegó a su culminación por los lamentables sucesos de 1968. Adicionalmente, con este financiamiento fué posible equipar de la mejor manera la CNMA y apoyar a un nutrido grupo de jóvenes mastozoólogos mexicanos. Esto hizo posible la obtención de la sede y la organización del "43th. Annual Meeting" de la "American Society of Mammalogists" en 1964.

Otro acontecimiento relevante en la historia de nuestra colección sucedió en 1982, cuando por gestiones del entonces director de la dependencia, José Sarukhán Kermez, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Banco Interamericano de Desarrollo otorgaron una fuerte suma como apoyo a las actividades de crecimiento del acervo mastozoólogico de la CNMA. A raíz del apoyo brindado, la colección se benefició significativamente al ver incrementados la calidad y cantidad del material que hospedaba. Finalmente, desde principios de la década de los noventas, la CNMA ha sido dotada con infraestructura que le permite modernizar e incrementar su funcionamiento, productividad y servicio a usuarios. Se le adicionó un Laboratorio Anexo de Electroforésis y Citogenética para estudios bioquímicos y una instalación de INTERNET para conexión con la red internacional de comunicaciones. Asimismo, recientemente la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad otorgó un significativo apoyo económico a la CNMA para la adquisición de muebles para colección con el propósito de alojar y preservar ejemplares. Este apoyo contribuirá a reducir limitaciones de infraestructura y repercutirá en el crecimiento del acervo mastozoológico.

 

ESTADO ACTUAL

La CNMA se encuentra a la vanguardia en nuestro país y en Latinoamérica. Cuenta con 40,000 ejemplares catalogados, los cuales incluyen pieles, cráneos, esqueletos completos, pieles curtidas y ejemplares preservados en alcohol (Fig. 4). Se incluyen, también, 26 ejemplares tipo correspondientes a 15 taxa. Además, cuenta con colecciones periféricas de diapositivas, moldes de yeso de huellas y genitalia externos. Asimismo, este acervo mastozoológico contiene la mayor representación de mastofauna latinoamericana en comparación a cualquier otra colección de Latinoamérica.

La mayoría de los ejemplares de la CNMA provienen de las actividades de colecta de su personal académico asociado. Otra fracción menor proviene de donaciones de investigadores, profesores y estudiantes nacionales y del extranjero, producto de sus actividades de colecta. Una pequeña fracción de los ejemplares requeridos por el gobierno mexicano a los usuarios de permisos de colector científico también son entregados a la CNMA. Finalmente, las actividades de intercambio de ejemplares también representan una fuente importante de adquisición de material mastozoológico.

La representación geográfica del acervo es fundamentalmente de cobertura nacional, pero cuenta con una fracción importante de material del resto de América Latina. Asimismo, incluye ejemplares de Europa y Asia. Las regiones geográficas del país mejor representadas corresponden a las zonas tropicales y subtropicales. Entre el material que preserva se encuentran las mejores colecciones de musarañas (Insectivora), roedores (Rodentia), murciélagos (Chiroptera), conejos y liebres (Lagomorpha), mamíferos marinos (Cetacea) y pieles curtidas (Fig. 5) de carnívoros (Carnivora) y ungulados (Artiodactyla y Perissodactyla). Su acervo incluye 26 ejemplares tipo relacionados a 15 especies, entre los que se cuentan holotipos, lectotipos, paralectotipos, neotipos y paratipos de musarañas, roedores, murciélagos y carnívoros (Urbano Vidales y Sánchez-Herrera, 1983). Aunque los roedores y los murciélagos son los grupos mejor representados en la colección, todos los Ordenes de mamíferos mexicanos se encuentran representados (Gráfica 1). Adicionalmente, se cuenta con alrededor del 90% del total de las especies de mamíferos mexicanos en nuestro acervo mastozoológico.

La colección anexa de tejidos congelados, almacenada en un ultracongelador a -75C, es única en su tipo para nuestro país. Esta sección de la CNMA cuenta con aproximadamente 2078 muestras de hígado, riñon y corazón que representan a 950 individuos de 40 especies. Este tipo de material adquiere mayor importancia ahora que ha cobrado auge la aplicación de la biología molecular en la biología de la conservación (Baker, 1994). Muchas de las especies representadas corresponden a especies endémicas, a especies en peligro de extinción y a especies amenazadas. Por otro lado, la CNMA alimenta de material biológico al laboratorio de Electroforésis y Citogenética y al de Biología Molecular de la misma institución donde se desarrollan proyectos de investigación sobre la variación genética de grupos selectos de mamíferos.

La CNMA también cuenta con instalaciones adicionales. Un cuarto de dermestario, donde larvas de escarabajo consumen el músculo y cartílago de los esqueletos y dejan "limpios" los huesos para su lavado y estudio posteriores. Una colección de libros y sobretiros especializados para trabajo de mantenimiento y de los visitantes. Una mapoteca que albega mapas topográficos y en relieve de la República Mexicana y algunas otras partes de Norteamérica, gazeteros y mapas de municipios. Un pequeño cuarto de cómputo donde se automatiza, almacena, maneja y recupera la información de los ejemplares de la colección, tanto para propósitos de mantenimiento como de investigación. La estructura de la base de datos está elaborada de acuerdo con los formatos convencionales internacionales1. Además se cuenta con INTERNET, que permite conocer las características principales de la CNMA en la página de web: http://www.ibiologia.unam.mx, o por correo electrónico en: masto@servidor.unam.mx. La información contenida en dicha página también proporciona instrucciones para su uso y consulta, la lista de ejemplares tipo, de su personal académico asociado con sus respectivas direcciones de correo electrónico, de publicaciones mas recientes y publicaciones en extenso.

El número de usuarios que visitan la CNMA anualmente es aproximadamente de 350, más el innumerable cúmulo de usuarios que consultan la CNMA vía correos regular y electrónico. Entre ellos se cuentan principalmente investigadores, profesores de carrera, maestros, estudiantes, profesionales independientes, funcionarios públicos, reporteros de radio y television, directivos de organizaciones ambientales nacionales e internacionales y artistas de las artes plásticas. La mayoría de estas personas asisten con propósitos de investigación científica, docencia y difusión de la cultura. Debido al valor científico, cultural, económico del material que alberga la CNMA existen disposiciones estrictas para su consulta. Los interesados en consultar los ejemplares y la información disponible de la CNMA deben contactar a los responsables de la misma.

 

PERSONAL ACADÉMICO

Los miembros del personal académico asociado a la CNMA son ocho, de los cuales cinco tienen nombramiento de investigador, con nivel de doctorado y son miembros del Sistema Nacional de Investigadores. Bernardo Villa Ramírez, jubilado recientemente, ha enfocado sus esfuerzos hacia el estudio y conservación de los mamíferos marinos, particularmente especies endémicas. Beatriz Villa Cornejo se ha especializado en el estudio de los roedores plagas en zonas urbanas y en campos de cultivo de caña. Como resultado, ha adquirido amplia experiencia en el estudio de las tuzas (Geomyidae) y su impacto en la agricultura, así como en el conocimiento y combate de las ratas y ratones domésticos (Rattus y Mus, respectivamente). Cornelio Sánchez Hernández es un reconocido estudioso de los roedores silvestres y de los murciélagos de la Cuenca del Pacífico Mexicano. Su inquietud lo ha llevado a abordar aspectos de la dinámica de poblaciones de diversos mamíferos pequeños. Similarmente, Victor Sánchez-Cordero ha enfocado su trabajo a la confirmación de diversas hipótesis de trabajo en ecología de poblaciones de roedores tropicales. Adicionalmente, se ha distinguido por sus esfuerzos en el manejo de las bases de datos y los sistemas de información geográfica. Fernando A. Cervantes ha incursionado en el estudio de la Sistemática, Ecología y Conservación al través de herramientas morfométricas, citogenéticas, electroforéticas, de manejo de colecciones científicas y de legislación ecológica. Actualmente es el curador de la CNMA.

Los otros tres miembros de la CNMA son técnicos académicos que desarrollan una eficiente e importante labor: Yolanda Hortelano Moncada, Julieta Vargas Cuenca y Guillermina Urbano V., con nivel de maestría. Se cuenta también con personal por honorarios (Rosa M. González y J. Antonio Santos). Cada uno de ellos realiza tareas diferentes, por ejemplo, la catalogación de ejemplares, el uso bases de datos y el manejo del dermestario, entre otras.

 

INVESTIGACIÓN

Los proyectos de investigación del personal académico2 consideran diversos grupos taxonómicos (mamíferos terrestres, voladores y marinos), en diversas regiones geográficas del país (penínsulas de Yucatán y Baja California, las Mesetas Central y del Norte, El Eje Neovolcánico Transversal, la Sierra Madre del Sur, el Golfo de Cortés, el Mar Caribe, entre otros) y distintos tipos de ecosistemas (bosques tropicales perennifolios y caducifolios, bosques templados caducifolios, matorrales xerófilos, pastizales, aguas continentales y marinas). Los temas de investigación van desde Sistemática, Biogeografía y Evolución pasando por Historia Natural, Conservación y Especies Plaga hasta Sistemas de información Geográfica y Areas Naturales Protegidas (Fig. 6). Tal diversidad de temas obedece, en parte, a que cada día se reconoce más la necesidad del uso de las colecciones científicas para resolver problemas biológicos básicos y de prioridad nacional. Por ejemplo, la información contenida en los ejemplares de la CNMA apoyan directamente estudios actuales de tipo ecológico. La mayor parte de los proyectos son desarrollados al través de diversos ingresos extraordinarios obtenidos por concurso en distintas agencias de gobierno y privadas.

A la fecha, se han publicado mas de 120 trabajos basados en material de la colección en los "Anales del Instituto de Biología, UNAM", y en otras revistas científicas prestigiadas del extranjero. Entre las publicaciones notables derivadas del trabajo con los ejemplares depositados en la CNMA se cuentan las monografías sobre los mamíferos del Valle de México, los murciélagos de México, las listas taxonómicas de mamíferos mexicanos3,4 y las referencias sobre colecta científica, permisos de investigación5 y exportación e importación de ejemplares de museo. Asimismo, próximamente aparecerá publicado el libro "Mamíferos de México" basado en la información de los ejemplares de museo de la CNMA.

 

DOCENCIA

El personal académico asociado a la CNMA ha impartido y dirige actualmente diversas cátedras y cursos a nivel licenciatura y posgrado en diversas universidades e institutos de educación superior del país. En esta interacción, los estudiantes son expuestos e integrados a los distintos proyectos de trabajo del personal académico. Por lo tanto, las actividades de investigación asociadas a la CNMA y su interacción con la docencia forman un vínculo estrecho en la formación de recursos humanos. Actualmente existe una población de aproximadamente 35 estudiantes integrados a estas actividades, entre los que se cuentan prestadores de servicio social, tesistas de licenciatura, maestría y doctorado. Anualmente, varios estudiantes obtienen sus grados académicos asesorados por el personal académico de la CNMA. Por ejemplo, tan solo el año pasado obtuvieron el grado de Doctor en Ciencias cuatro estudiantes. Esta formación de personal académico ya es una tradición, pues varios de los mastozoólogos mas distinguidos del país y de América Latina se han formado académicamente en el trabajo cotidiano de la CNMA (Cervantes, 1993). Inlcusive, actualmente algunos se encuentran al frente de colecciones mastozoológicas de importancia en la Universidad Autónoma Metropolitana y en el Instituto Politécnico Nacional, lo mismo que desarrollando investigaciones mastozoológicas en sus respectivos países de origen como Argentina, Brasil y Perú.

 

ASESORÍAS

Tradicionalmente la CNMA y su personal asociado han servido de consulta a diversos organismos del sector educativo, público y privado. Por ejemplo, se ha asesorado a diversas empresas dedicadas a estudios de impacto ambiental y a dependencias del gobierno en cuestiones de política ambiental, especies en peligro de extinción, conservación y manejo de los recursos y agencias noticiosas, entre otras. Específicamente, se ha proporcionado asesoría y colaboración a dependencias de la SEMARNAP entre las cuales destacan el Instituto Nacional de Ecología, el Instituto Nacional de Pesca y La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. El personal académico de la CNMA ha participado activamente en la elaboración de las normas oficiales que decreta el gobierno mexicano en materia de protección de especies y permisos de investigación y de colecta científica. Inclusive, a nivel interncional, la CNMA ha proporcionado asesoría a organismos como la Oficina Sanitaria Panamericana, la OEA, la FAO y LA UNESCO.

Adicionalmente, la CNMA ha sido fuente de consulta de La Comisión Federal de Electricidad y de la Comisión Nacional del Agua. Recientemente, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad ha establecido convenios de trabajo con personal de la CNMA. En este aspecto, las bases de datos de la CNMA han proporcionado información valiosa a las peticiones de información de dichas instituciones.

 

CONSIDERACIONES FINALES

La formación y desarrollo de la CNMA ha sido un proceso lento y costoso. A 50 años del nacimiento de la CNMA y a 68 años de vida del Intituto de Biología, la CNMA se ha convertido en un patrimonio científico y cultural inmenso para nuestro país y el resto del mundo. Asimismo, es una fuente de consulta obligada para todo interesado en el conocimiento de los mamíferos silvestres de México. El conocimiento y uso de la biodiversidad es una de las prioridades del gobierno de México, y en general de la política internacional en materia ambiental, por lo que el trabajo que desempeñan las colecciones científicas pasa a primer plano. La preocupación nacional por aprovechar y preservar nuestros recursos naturales encuentra una aportación significativa en la elaboración de los inventarios biológicos nacionales en el seno de las colecciones biológicas (Chalmers, 1992). De aquí que resulte claro visualizar un ejemplo del gran valor de las colecciones científicas para la sociedad y su vinculación a problemas de nivel nacional (Baker, 1994). En este contexto, la CNMA es una manifestación clásica del papel que desempeña un acervo mastozoológico en el conocimiento y difusión de la diversidad biológica de los mamiferos de un país. Sin duda, la Colección Nacional de Mamíferos del Instituto de Biología, UNAM, se ha convertido en un núcleo que proporciona apoyo significativo a la investigación científica, la docencia y la extensión de la cultura en el área de la Mastozoología de México y del mundo.

Agradecimientos. J. Vargas C., Y. Hortelano M., R. González M. y A. Santos H. por su colaboración en la Colección Nacional de Mamíferos. Este escrito fué elaborado durante el apoyo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (AIC009/96 y FB312/H084/96) y de la Chicago Zoological Society.

 

REFERENCIAS

Baker, R. J., 1994. Some thoughts on conservation, biodiversity, museums, molecular characters, systematics, and basic research. Journal of Mammalogy, 75:277-287.

Cervantes, F. A. 1993. La Colección Mastozoológica del Instituto de Bioogía. Pp. 169-196, in Colecciones Zoológicas. Colecciones Biológicas Nacionales del Instituto de Biología (H. Brailovsky y B. Varela, compils.). Instituto de Biología, UNAM. México, D. F. 196 pp.

Chalmers, N. 1992. The role of scientific collections in the study and conservation of biodiversity. Pp. 63-73, in: México ante los retos de la biodiversidad (J. Sarukhán y R. Dirzo, eds.). Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad. México, D. F.

Lot Helgueras, A. 1995. Las colecciones biológicas nacionales de México: Colecciones del Instituto de Biología, UNAM. International Symposium and First World Congress on Preservation and Conservation of Natural History Collections, Madrid, Spain. vol. 2. 1-15 pp.

Urbano Vidales., G. y O. Sánchez-Herrera. 1983. Type specimens of mammals in the collection of the Institute of Biology, National University of México. Ocassional Papers, The Museum, Texas Tech UNiversity, 87:1-7.

 

BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA

1. McLaren, S. B., P. V. August, L. N. Carraway, P. S. Cato, W. L. Gannon, M. A. Lawrence, N. A. Slade, P. D. Sudman, R. W. Thorington, Jr., S. L. Williams y S. M. Woodward. 1996. Documentation standards for automatic data processing in Mammalogy. American Society of Mammalogists. Lawrence, Kansas. 31 pp.

2. Cervantes, F. A. Investigación zoológica en el Instituto de Biología, UNAM. 1995. Ciencia Ergo Sum (Universidad Autónoma del Edo. de México), 2(2):259-262.

3. Cervantes, F. A., A. Castro-Campillo y J. Ramírez-Pulido. 1994. Mamíferos Terrestres Nativos de México. Anales del Instituto de Biología, UNAM, Serie Zoología, 65(1):177-190.

4. Ramírez-Pulido, J., A. Castro-Campillo, J. Arroyo-Cabrales y F. A. Cervantes. 1996. A taxonomic list of the terrestrial mammals of México. Occasional Papers, The Museum, Texas Tech University, 158:1-62.

5. Cervantes, F. A. C. Lorenzo y B. Villa-Ramírez. 1995. Permisos de investigación y colector científico de flora y fauna silvestres. Ciencia (Academia Mexicana de Ciencias), 46:1-6.

 

LISTA DE FIGURAS Y GRÁFICAS

Fig. 1. Panorámica de la Colección Nacional de Mamíferos. Este acervo científico forma parte de las Colecciones Biólogicas Nacionales, alojadas en el Departamento de Zoología, Instituto de Biología, UNAM, en la Ciudad Universitaria, D. F. (Foto de Gaceta, UNAM).

Fig. 2. Borregos cimarrones (Ovis canadensis), representantes típicos de las zonas áridas del noroeste de México. La Colección Nacional de Mamíferos conserva la mejor representación nacional de los mamíferos grandes, incluyendo especies amenazadas (Foto de Jaime Aranda).

Fig. 3. Ejemplares de museo preparados en forma convencional para su estudio científico. Esta muestra de pieles y material óseo se encuentra lista para su ordenamiento, catalogación e integración a los gabinetes de la Colección Nacional de Mamíferos (Foto de Ariadna del Villar).

Fig. 4. La colección de ejemplares conservados en fluído preservador (alcohol etílico al 70%) es única en su tipo en los acervos mastozoológicos del país y es parte fundamental de la estructura de la Colección Nacional de Mamíferos (Foto de Carmen Loyola).

Fig. 5. Componente de pieles curtidas de la Colección Nacional de Mamíferos. Aunque el valor comercial de este acervo es incalculable, sus valores científico y cultural son también de extraordinario valor y su preservación demanda atención constante (Foto de Carmen Loyola).

Fig. 6. El acervo de mamíferos marinos de la Colección Nacional de Mamíferos es de los mas importantes del país. Estos ejemplares de delfín (cráneo, mandíbulas y dientes) son producto de la investigación científica para su conservación y aprovechamiento (Foto de Carmen Loyola).

 

Gráfica 1. Representación nacional (%) en la Colección Nacional de Mamíferos. Rod: Rodentia, Chi: Chiroptera, Cet: Cetacea, Car: Carnivora, Ins: Insectivora, Lag: Lagomorpha, Art: Artiodactyla, Did: Didelphimorphia, Xen: Xenarthra, Pri: Primates, Per: Perissodactyla, Sir: Sirenia.